
Hoy como cada viernes tenía el grupo de niños, todo era como un viernes normal pero dentro de mí había algo que me decía que no era normal. Lo primero era por que no tenia al reunión preparada cosa que nuca lo suelo hacer, pero mi futura sustituta me dijo que se encargaría ella.
Lo cierto es que toco un tema precioso, el tema era La Eucaristía.
Los niños realmente me dejaron un poco sorprendido por que cuando las hablas de la eucaristía ellos te ven como sorprendidos, no son capaces de descubrir lo que se esconde en ese pedazo de pan. El caso es que poco a poco la cosa fue tomando consistencia y terminamos todos juntos haciendo oración cerca del sagrario en al capilla.
En ese momento de oración vi algo que realmente me sorprendió muchísimo en los años en que llevo haciendo esta labor pastoral nunca viera a los niños con tanto recogimiento. La experiencia fue una recompensa a los años que llevo dedicado a esto. Fue el mejor pago que me pudo dar el Señor.
Hoy también fue un día duro por que era mi ultimo día con ellos debido a mi trabajo profesional. En fin fue una semana complicada en muchos aspectos pero parece que ese ratin cerca del sagrario lo compenso todo, fue como una descarga de todo lo que me pasara esta semana. Que cierto es lo que nos dice el Señor “venid a mi los cansados y agobiados que yo os aliviare”.
Con esto os recuerdo que no camináis solos, El va con vosotros, confiar más en El.
Lo cierto es que toco un tema precioso, el tema era La Eucaristía.
Los niños realmente me dejaron un poco sorprendido por que cuando las hablas de la eucaristía ellos te ven como sorprendidos, no son capaces de descubrir lo que se esconde en ese pedazo de pan. El caso es que poco a poco la cosa fue tomando consistencia y terminamos todos juntos haciendo oración cerca del sagrario en al capilla.
En ese momento de oración vi algo que realmente me sorprendió muchísimo en los años en que llevo haciendo esta labor pastoral nunca viera a los niños con tanto recogimiento. La experiencia fue una recompensa a los años que llevo dedicado a esto. Fue el mejor pago que me pudo dar el Señor.
Hoy también fue un día duro por que era mi ultimo día con ellos debido a mi trabajo profesional. En fin fue una semana complicada en muchos aspectos pero parece que ese ratin cerca del sagrario lo compenso todo, fue como una descarga de todo lo que me pasara esta semana. Que cierto es lo que nos dice el Señor “venid a mi los cansados y agobiados que yo os aliviare”.
Con esto os recuerdo que no camináis solos, El va con vosotros, confiar más en El.